Asexualidad y feminismo 8-M 2019

Asexualidad y feminismo: editorial de urgencia

La asexualidad y el feminismo son, para nosotres, indivisibles.

Cuando una asexual pasa delante de una marquesina de publicidad sexualizada, normalmente con el cuerpo de una mujer, cuando ve publicaciones o series o películas focalizadas en hacer a la mujer más sexualmente atractiva… La agresión que percibimos es doble.

Como asexuales percibimos que una persona para la cual el sexo no es una parte importante de su vida, nos están diciendo que está mal, que deberíamos ser sexuales.
Como mujeres percibimos el mensaje de que somos objetos sexuales. Que nuestros valor es meramente reproductivo y de entretenimiento sexual masculino.

El mundo no sólo está hipersexualizado, sino que es machista

No se entiende la necesidad de la comunidad y del activismo asexual si no se entiende que el mundo no sólo está hipersexualizado sino que es que es machista. Que el sexo, tal como está representado en nuestra sociedad, es machista.

A los hombres asexuales se les ve menos, se identifican menos. Podría ser que fuesen menos. O podría ser que su educación imperantemente machista y muy basada en su potencia sexual, les impida identificarse. Y, si se identifican, que no osen jamás admitirlo porque va contra todo lo que se les ha enseñado.

Asexualofobia, capacitacismo y machismo

El querer creer que los asexuales somos «impotentes», «disminuidos», «incapacitados»… en definitiva, que somos menos, no es casual. Es asexualofóbico, es capacitista y también es machista. Porque un hombre «sano», un hombre «potente», no puede no querer tener sexo a todas horas. Sexo a todas horas con mujeres, porque el sexo entre hombres tampoco está bien visto en el machismo, aunque a veces les den la licencia para existir, siempre que no se les vea mucho y que no compartan ducha con los hombres heterosexuales. Y, por supuesto, una mujer no debería nunca jamás no estar disponible para los hombres.

Tampoco es casual que se quiera creer que la asexualidad es «cosa de mujeres» porque eso también les conviene. A las mujeres se les ha intentado reprimir y negar su sexualidad, así que, para algunos, que los asexuales sean mujeres les conviene. Ignorando que no por ser asexuales no vamos a disponer de nuestra sexualidad como nosotras queramos. Por ejemplo, no estando disponibles para ellos.